El Lindworm: Recuperar
En este punto del programa, estamos preparadas para explorar esos lugares de nuestra alma que hemos estado evitando la mayor parte de nuestras vidas, esas partes que juzgamos y ocultamos. En esas cámaras oscuras del corazón habita una inmensa fuente de creatividad y poder personal.
Dentro de cada uno de nosotros existen dos partes de un todo: la persona que queremos ser y alguna parte de nosotros que entra en conflicto con esa versión ideal. Carl Jung describió la sombra como “aquello que una persona no desea ser.”
Así, tememos ser arrogantes, egoístas, mediocres, consentidos… cada uno algo distinto. ¿Y si tu capacidad oculta para ser arrogante fuera precisamente lo que te permitiera dar ese salto profesional que tanto deseas? ¿Y si tu egoísmo reprimido fuera la clave para crear, por fin, espacio para tu impulso creativo? Incluso si ocupas una posición de liderazgo en una organización, grande o pequeña, probablemente la clave para aumentar tu capacidad de influir en otros y catalizar el cambio resida en esas cualidades de tu ser que has descuidado.
En un cuento muy antiguo, un mito sueco del siglo XI, un dragón desesperado y una mujer compasiva nos guiarán en nuestro viaje heroico.
"Confrontar a una persona con su sombra es mostrarle su propia luz."
Carl Jung